El Blog del museo Picasso de Barcelona

Sánchez Arcas, el amigo y guía de Picasso y Eluard en el Congreso de la Paz

Manuel Sánchez Arcas (1897-1970) fue un arquitecto muy activo durante la década de los años veinte y treinta y un hombre muy comprometido con la causa republicana. Considerado uno de los máximos exponentes del racionalismo funcionalista de Madrid, seguidor de Gropius, subsecretario de Propaganda con el gobierno del presidente republicano Juan Negrín durante la Guerra Civil, Sánchez Arcas se encargó del cuidado de la defensa de los monumentos de Madrid. Amigo de Picasso, Pablo Neruda y Rafael Alberti, el arquitecto, como tantos otros intelectuales, tuvo que exiliarse, con la derrota republicana, primero a Moscú y después a Varsovia, donde ejerció de embajador en Polonia del gobierno de la República Española en el exilio. En su camino a Perpiñán, Joan Miró, que también era muy buen amigo suyo, le prestó su casa natal de Barcelona, en el pasaje del Crèdit.

Debido al exilio —murió en Berlín en 1970 sin poder regresar nunca más a España—, Sánchez Arcas ha devenido un personaje poco conocido fuera del ámbito de la arquitectura, pero durante los años de postguerra trabajó con intensidad en obras como la reconstrucción del centro histórico de Varsovia. En el año 1948 organizó el Congreso Mundial de Intelectuales por la Paz en la ciudad polaca de Wroclaw (Breslau en alemán). Fue él quien invitó a Picasso y a Paul Eluard a participar en el congreso, durante el cual el pintor pronunció un discurso. En el transcurso de esos días también actuó de cicerone para los dos amigos.

Sánchez Arcas, Picasso i Paul Eluard a les escales del Congrés. Fotògraf desconegut. Donació de Alvar Haro al Museu PicassoSánchez Arcas, Pablo Picasso y Paul Eluard en las escaleras del Congreso. Fotógrafo desconocido. Donación de Alvar Haro en el Museo Picasso de Barcelona

Testimonio de ese encuentro son las fotografías que durante siete décadas ha conservado la familia del arquitecto y que hasta la actualidad han permanecido prácticamente inéditas. Cuando el nieto de Sánchez Arcas, el también pintor Alvar Haro, tuvo conocimiento de que el Museu Picasso estaba preparando una exposición sobre la relación entre Picasso y Eluard, se puso en contacto con el museo de Barcelona. De hecho, en la exposición «Pablo Picasso. Paul Eluard. Una amistad sublime» se incluye un apartado dedicado al congreso de Polonia, en el que se explica, por ejemplo, como una paloma de Picasso paso a convertirse en un símbolo pacifista en los congresos. «Vi la noticia de la exposición y pensé que las fotos que conservábamos de mi abuelo con Picasso y Eluard se ajustaban perfectamente a su contenido», explica Alvar Haro. «Se las ofrecí al Museu pero por desgracia ya no había tiempo de incluirlas en el catálogo aunque sí en el recorrido de la muestra.»

Sánchez Arcas, Picasso i Ylia Erhmburg, amb altres personatges durant el Congrés. Fotògraf desconegut. Donació de Alvar Haro al Museu PicassoSánchez Arcas, Picasso y Ilyá Ehrenburg, con otros personajes durante el Congreso. Fotógrafo desconocido. Donación de Alvar Haro en el Museo Picasso de Barcelona

Así fue como dos de las fotografías de ese encuentro se incorporaron al itinerario de la exposición. Además, Alvar Haro ha donado amablemente al centro cuatro fotos de esa serie sobre la vinculación de Picasso con Polonia, que solo se habían publicado antes en el libro Picasso w Polsce. Durante el congreso, el pintor realizó un retrato a lápiz de una de las hijas de Sánchez Arcas, Mercedes, también propiedad de la familia, en este caso de la retratada. El dibujo se expone hasta el 31 de enero en la muestra «1939. Exilio Republicano Español», en la sala La Arquería de Nuevos Ministerios de Madrid, organizada por el Ministerio de Justicia y comisariada por Juan Manuel Bonet.

Mercedes, filla de Sánchez Arcas i tieta d'Alvar Haro, dibuixada per Picasso.Cortesia de la família Sánchez Arcas © Successió Pablo Picasso, Vegap, Madrid, 2020Mercedes, hija de Sánchez Arcas y tía de Alvar Haro, dibujada por Picasso. Cortesía de la familia Sánchez Arcas © Sucesión Pablo Picasso, Vegap, Madrid, 2020

En las fotografías donadas al Museu Picasso se puede observar a los tres amigos, acompañados por otras personalidades polacas, en el marco de ese encuentro en Polonia. Existe una imagen de la salida del Congreso, por ejemplo, en la que se los puede ver alrededor de una mesa, dado que Sánchez Arcas se llevó a los dos a visitar varios sitios interesantes en las afueras de Wroclaw (Breslau en alemán).

Al centre, Paul Eluard, Picasso (que mira un gos) i Sánchez Arcas. Fotògraf desconegut. Donació de Alvar Haro al Museu PicassoEn el centro, Paul Eluard, Pablo Picasso (que mira un perro) y Sánchez Arcas. Fotógrafo desconocido. Donación de Alvar Haro en el Museo Picasso de Barcelona

Sánchez Arcas fue uno «de los intelectuales más comprometidos contra el fascismo en Madrid» y entre sus obras más importantes destacan varios edificios para la Ciudad Universitaria y el Hospital Clínico de Madrid. «Trabajó muchísimo pero debido a su actividad política después de la guerra fue inhabilitado en España. Esta es la razón, además del hecho de tener un carácter discreto, que ha provocado que su obra haya pasado muy desapercibida. Con la salida a la luz de estas fotografías, también queremos reivindicar su figura», recalca Alvar Haro.

2 Comentarios
  • Alvar
    enero 24, 2020

    Toda una brillante generación de artistas e intelectuales se vio violentada por el alzamiento militar que desembocaría en la guerra civil y posterior dictadura, cercenando trayectorias profesionales, cobrándose en muchos casos vidas y postergando durante décadas el afán modernizador de España más importante hasta aquel momento. Una generación de talentos en todas las áreas del saber, comunicados entre sí y a nivel internacional y que podían mantener una amistad de tú a tú con genios como Picasso. Post como éste, exposiciones como la magnífica que nos ofrece su museo o la citada del Exilio en Madrid, quizás permitan acercar al público, sobre todo el más joven, unas pinceladas de la fertilidad que supuso aquella etapa de nuestra Historia y de la que todavía seguimos aprendiendo. La obra de mi abuelo se sigue estudiando en la Escuela de Arquitectura, como la de su colaborador y amigo el ingeniero Eduardo Torroja. Conocer la Historia permite que las semillas germinen y que quizás se puedan evitar errores del pasado. Gracias por este texto.

  • Alvar
    enero 24, 2020

    A título de anécdota y para subrayar una vez más, algo innecesario, las facultades artísticas de Picasso, mi tía Mercedes refiere las circunstancias en las que se hizo su retrato.
    Picasso llevaba días insistiéndole a mi tía en que quería hacerle un retrato, pero nunca encontraban el momento o el material no estaba a mano. Al final de su estancia en Wroclaw fueron todos a pasar el día a una casa en el campo de una arquitecta polaca, Cyrkus, sin luz eléctrica. Anocheciendo, Picasso dijo: ahora o nunca. Cogió un bloc de dibujo que mi tía utilizaba para sus estudios de arquitectura, la sentó enfrente y ya casi sin luz se puso a dibujar. Mi tía exclamó: “pero si es de noche y no se ve nada !” “ No importa, no necesito luz, te llevo registrada en mi cabeza”

    En la dedicatoria le puso “ A Merche, recuerdo de aquí”, porque no creo que ni supiera el nombre de aquél paraje ni pudiera pronunciarlo.
    Un año después para una recopilación de dibujos desde sus comienzos hasta 1948 para Cercle d Art, Picasso decidió incluirlo y le mandó un ejemplar del libro dedicado a mi abuelo, diciéndole que quiso constancia de un dibujo muy querido para él. Está reproducido junto al famoso de Ilya Ehrenbourg, realizado también en Polonia unos días antes.

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