El Blog del museo Picasso de Barcelona

Picasso, detrás y ante la cámara

En la sociedad de masas, se acostumbra a fotografiar a las estrellas hasta el infinito y Picasso fue el primer pintor estrella mediático internacional. Por lo tanto, es de esperar que su relación con la fotografía haya sido muy intensa, ya fuese ante la cámara —¡cuántos grandes fotógrafos del siglo xx fotografiaron a Picasso!— como detrás.

La exposición «Picasso, la mirada del fotógrafo», que se puede ver en el Museu hasta el 24 de setiembre, explora precisamente la fructífera relación entre Picasso y la fotografía. Sin embargo, no solo se trata de una muestra de fotografías de Picasso, o en torno a Picasso, sino que desde el Museu pretendemos testimoniar los usos de la fotografía que hacia el artista, así como llevar a cabo un recorrido por los diversos talleres en los que trabajó el pintor. Para Picasso, el taller era «una entidad global», según la comisaria de la muestra, Violeta Andrés, y en las casas que habitó no existía una separación clara entre el estudio donde trabajaba y los espacios donde se desarrollaba la vida diaria.

Joan Fontcuberta.Pablo Picasso retratado por André Villers en Mougins, 1962. Barcelona, 1995. Fotografia manipulada para el proyecto «El artista y la fotografía», 1995-1999 © Joan Fontcuberta

La muestra documenta desde los primeros talleres parisinos a principios de siglo —del estudio del Bateau Lavoir a Montmartre, lamentablemente, solo existe el testimonio de una acuarela de Enric Casanovas de 1904— hasta las casas del sur de Francia como La Californie o el castillo de Vauvenargues. La gran mayoría de las imágenes expuestas proviene del archivo fotográfico del Musée national Picasso-Paris pero también se incluyen fotografías del fondo de nuestro museo, así como imágenes pertenecientes a colecciones particulares.

La exposición pone de manifiesto el interés que tenían los fotógrafos más destacados de la época en fotografiar a Picasso; lo demuestra una imagen poco conocida de David Douglas Duncan en la que se puede ver a Picasso en la calle, rodeado de fotógrafos durante el Festival de Cannes de 1957, como si de una estrella del cine se tratase. Brassaï, Herbert List, André Villers, Lucien Clergue, Michel Sima, Bill Brandt o Cecil Beaton fueron alguno de los grandes fotógrafos que tuvieron el privilegio de entrar en el mundo de los talleres de Picasso, captando con más o menos complicidad la vida cotidiana del artista. Robert Doisneau, por ejemplo, popularizó la icónica imagen de Picasso vestido con camiseta de rayas.

Pablo Picasso a CanesDavid Douglas Duncan. Pablo Picasso en Cannes, 1957. Museu Picasso, Barcelona. Centre de Coneixement i Recerca © David Douglas Duncan

Eso sí, Picasso raramente se dejaba retratar cuando trabajaba, siempre posaba. Una excepción de ese hábito fue cuando Dora Maar pudo fotografiar el proceso de creación del Guernica en el taller de Rue des Grands Augustins, en París. En la muestra, también se podrá ver un pequeño reportaje inédito de Leopoldo Pomés, durante una visita a Picasso en La Californie en 1958.

El otro puntal de la exposición es Picasso como fotógrafo. Su primer autorretrato aparece reflejado en el espejo, mientras fotografía a su amigo y pintor Ricard Canals en 1904. Más tarde, en 1921, Picasso repetiría su reflejo, en este caso en un espejo de armario. En Horta de Sant Joan, donde pasa unas semanas de la primavera de 1909, Picasso se lleva su cámara y fotografía los paisajes y a la gente del pueblo. En la exposición también se evidencia el uso que hace Picasso de la fotografía cuando pinta. Un caso que lo hace patente es la fotografía de Olga Khokhlova sentada en una butaca y con un abanico, realizada por Émile Deletang, y que va fue la base de una conocida pintura de bailarina y primera esposa del pintor.

Retrat d’Olga Khokhlova amb un ventall asseguda en una butaca al taller de Montrouge, primavera del 1918Emile Delétang. Retrato de Olga Khokhlova con abanico, sentada en un sillón en el taller de Montrouge, primavera de 1918. Fotografía a las sales de plata. Copia de época. Musée national Picasso-Paris. Don Succession Picasso, 1992. APPH2771

La fotografía también se encuentra en los fotogramas que André Villiers realizó a partir de las siluetas recortadas por Picasso de animales, vegetales y máscaras, y también con el motivo de la cabra, la versión escultórica de la cual, de 1950, ha viajado también desde el museo Picasso parisino.

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