El Blog del museo Picasso de Barcelona

Regreso a casa: de París a Barcelona

Desde el gran préstamo de obras del Museu Picasso de Barcelona para la extensa retrospectiva del artista en el Museo de Arte Moderno de Nova York (MOMA) en el año 1980, nunca habían salido de la colección del museo tantos de nuestros highlights de una vez. El pasado setiembre, con motivo de las exposiciones «Obras maestras» en el Museo Picasso de París y «Picasso. Azul y rosa» en el Museo de Orsay, unas sesenta obras del Museu viajaron hasta la capital francesa, donde pudieron admirarlas hasta la clausura de las dos muestras a principios de enero. Actualmente las obras ya han regresado a casa después de su estancia parisina, y la piezas que se exhiben de forma habitual en la colección permanente ocupan de nuevo su lugar. Otras, como es el caso de muchos dibujos, han vuelto al depósito, dado que necesitan descanso.

El grueso de las obras prestadas a los dos museos parisinos no solo ha sido remarcable por el gran número de piezas sino también por su calidad y valor emblemáticos en el recorrido del Museu Picasso. Un ejemplo de ello es el caso del gran lienzo Ciencia y Caridad, obra crucial en la formación del Picasso adolescente, y que se ha incluido en la muestra del museo del artista en París. Ciencia y Caridad fue ejecutada cuando el artista contaba con solo quince años, demostrando una gran madurez plástica en un artista tan joven. El cuadro, que escenifica la colaboración entre la asistencia médica y la asistencia religiosa a una mujer pobre y enferma, se ha expuesto en el Museo Picasso de París junto a seis estudios preparatorios de la tela, y de la acuarela sobre papel Retrato del padre (1896), relacionada con Ciencia y Caridad, dado que el médico que asiste a la mujer enferma es ni más ni menos que un retrato de José Ruiz, el padre del artista.

Un momento del traslado de Ciencia y Caridad en su sala habitual del museo, tras el regreso desde el Museo Picasso de París

Ahora que Ciencia y Caridad ocupa de nuevo su lugar habitual en el Museu, el público del Picasso puede admirarla por primera vez completamente restaurada, gracias a la operación de limpieza, consolidación y retoque de color a la que se sometió el lienzo antes de trasladarla a París. La restauración, asimismo, ha permitido que la firma de Picasso, situada a la izquierda del lienzo, sea un poco más visible, después de eliminar los añadidos de pintura. En los próximos meses, también se instalará sobre la pintura una vitrina climática para protegerla del polvo.

En la exposición del Museo de Orsay, por otro lado, se exhibieron cuarenta y nueve obras del museo barcelonés, del período 1901-1905, realizadas entre París y Barcelona. Y no se trata de un conjunto de segunda fila, sino de obras tan destacadas en el recorrido del Picasso joven como El abrazo (1901), La nana (1901), La espera (Margot) (1901), La mujer de la cofia (1901), La mujer muerta (1903), El loco (1904), las dos versiones de Azoteas de Barcelona (1902 y 1903) y La señora Canals (1905).

L'espera (Margot)Pablo Picasso. La espera (Margot). París, mayo-junio de 1901. Óleo sobre cartón. 68,5 x 56 cm. Museu Picasso, Barcelona. Aportación del Ayuntamiento de Barcelona, 1963. MPB 4.271. Museu Picasso, Barcelona. Fotografía, Gasull Fotografia

 

Asimismo, al Museu de Orsay también viajaron una serie de divertidos dibujos eróticos que Picasso realizó entre 1902 y 1903, y que, aunque se exponen habitualmente en el museo barcelonés, son muy poco conocidos por el público extranjero.

Pablo Picasso. Los hermanos Mateu y Àngel Fernández de Soto con Anita. Barcelona, 1902-1903. Lápiz Conté, lápiz azul y acuarela sobre papel. 31 x 23,7 cm. Museu Picasso, Barcelona. Aportación del Ayuntamiento de Barcelona, 1963. MPB 50.498. Museu Picasso, Barcelona. Fotografía, Gasull Fotografia

 Con motivo de este préstamo y como contrapartida, el Museo Picasso de París y el Museo de Orsay dejaron al Museu diecinueve obras de sus fondos para ser exhibidas en la muestra «Picasso descubre París», que se pudo ver en el museo de Barcelona entre el 21 de setiembre y el 20 de enero, y que analizaba cómo influenció en Picasso el arte que pudo ver en París desde su primer viaje, en 1900, hasta 1904, cuando se instaló de manera definitiva en la ciudad. Además de obras de Picasso, en la muestra se puede disfrutar de obras de Cézanne, Degas, Gauguin, Steinlen y Toulouse-Lautrec.

 

Redacción del Museu

 

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