El Blog del museo Picasso de Barcelona

Ricard Canals, el amigo con ojos de niño cándido

«El contraste entre Picasso y Canals era conmovedor para quien los veía juntos. Canals era alto, flaco, pálido, frío, con los ojos azules de niño cándido; Picasso, bajo, negro, copado, inquieto, inquietante, con los ojos oscuros, profundos, penetrantes, extraños, casi fijos». Este es un fragmento de las memorias de la amante de Picasso Fernande Olivier, que explica mucho –a pesar de centrarse solo en los rasgos físicos de los dos personajes– sobre la relación entre Ricard Canals y el artista malagueño.

Pintor y grabador, Ricard Canals (1876-1931) fue uno de los amigos de juventud de Picasso, a quien seguramente conoció en Barcelona en la época de los Quatre Gats, dado que en aquel entonces Canals era el mejor amigo de Isidre Nonell. Con él y con Joaquim Mir y Ramon Pichot, entre otros, había fundado la llamada Colla del Safrà, un grupo de jóvenes pintores que quisieron superar el naturalismo de la Escuela Paisajística de Olot con colores brillantes (de aquí el nombre de safrà, azafrán) y apostaron por la pintura plenairista o a plein air.

Pablo Picasso. Pere Romeu caricaturitzat de bòer, i altres croquis (menú de Quatre Gats). Barcelona, 1899-1900. Llapis grafit sobre paper imprès. Donació Picasso, Pablo, 1970. Museu Picasso, Barcelona. MPB 110.813

Sin embargo, la amistad entre Canals y Picasso se consolidó en París, ciudad a la que Canals se trasladó en el año 1897. De entrada no le fue mal pintando escenas de la calle y retratos. Asimismo, expuso un par de cuadros en una de las exposiciones del impresionismo y su marchante fue, ni más ni menos, que Paul Durand-Ruel, el primer comerciante de arte que impulsó la carrera de los pintores impresionistas.

Cuando Picasso se establece en París en 1904, Canals y él se convirten en inseparables. Ambos tenían su estudio en el Bateau Lavoir de Montmartre. A pesar de tener un carácter diferente, había entre ellos una gran complicidad y además sus parejas, que trabajaban como modelos de artistas, eran amigas desde hacía años: Fernande Olivier y la italiana Benedetta Bianco Coletta, la señora Canals del célebre retrato de la colección del Museu Picasso, pintado en 1905. Aunque no existe en el Museu ningún retrato de Canals realizado por Picasso, sí que entre 1904 y 1905, Picasso y Canals se retratan mutuamente. En el caso de Picasso, por ejemplo, se sabe que pintó a Canals por lo menos en una ocasión, pero por alguna razón se echó atrás y la obra permaneció escondida bajo una tela muy icónica de la época azul, La planchadora del Museo Guggenheim.

Pablo Picasso. La planchadora (La repasseuse). Bateau-Lavoir, Paris, primavera 1904. Óleo sobre lienzo, 116.2 x 73 cm. Solomon R. Guggenheim Museum, Nueva York, Thannhauser Collection, Gift, Justin K. Thannhauser © 2012 Estate of Pablo Picasso / Artists Rights Society (ARS), New York Photo: Kristopher McKay © The Solomon R. Guggenheim Foundation, New York | Imagen infraroja compuesta del retrato masculino subyacente por John K. Delaney, National Gallery of Art, Washington

Si todo conduce a pensar que se trata de Canals es por una fotografía magnífica realizada por Picasso en 1904 en el estudio Bateau Lavoir, que es también un autorretrato de Picasso, dado que se le ve reflejado en el espejo. Asimismo se distingue perfectamente un retrato de Bianco en la estantería de la chimenea. Esa foto se debió realizar no mucho después del momento en el que los dos amigos decidieron afeitarse juntos el bigote; hecho que no gustó mucho a sus parejas, según explica Josep Palau Fabre. Canals también pinta en ese mismo momento, más o menos, a Picasso, que luce un bigotillo muy fino en una pintura que pertenece a una colección particular.

Fotografía del catálogo «Yo Picasso. Autorretratos «. Museo Picasso, Barcelona, ​​p. 99. –  Retrato de Ricard Canals frente a una chimenea (Picasso reflejado en el espejo y retrato de Benedetta Canals sobre la chimenea). París, 1904. Tirada antiguo. Fotografía a las sales de plata. 15,3 x 17,7 cm. Archives Picasso, Musée national Picasso – París

Otra prueba de la fuerte complicidad entre los dos amigos es el hecho de que Picasso fue el padrino del hijo de Canals, Octavi, a quien los dos pintores retratan varias veces cuando todavía es un bebé. En el Museu Nacional d’Art de Catalunya se conservan algunos retratos del bebé Octavi, por Canals, así como los dos dibujos por Canals de Picasso, con fecha de mediados de los años veinte. Asimismo, existe un papel no localizado en el que Picasso dibuja el perfil de Canals y una cabecilla que podría ser del hijo de Canals, de bebé.

Ricard Canals, Niño enfermo (Octavi, el hijo del artista). Pintura. Hacia 1903 53 x 70 cm. Óleo sobre lienzo. 003806-000. Adquisición de la colección Plandiura, 1932. Museu Nacional d’Art de Catalunya

Además de brindarle su amistad, Canals —cinco años mayor que Picasso— ejerce un importante maestría artística en Picasso, en especial en cuanto a la técnica del aguafuerte. Picasso explicó que Canals le enseñó a grabar con una aguja de coser y, con toda seguridad, fue Canals quien le supervisó en la ejecución del primer grabado destacado de Picasso, La comida frugal, obra clave de la época azul.

MPB_110.011Pablo Picasso. L’àpat frugal. París, setembre del 1904. Aiguafort i raspat sobre planxa de zinc estampat sobre paper. 46,3 x 37,7 cm (planxa). 61,4 x 44,3 cm (irregular; làmina). Donació Pablo Picasso, 1970. MPB 110.011

 

Redacción del Museu

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