El Blog del museo Picasso de Barcelona

Habitantes del Museu: Pere Romeu, el alma de Quatre Gats

Habitantes del Museu: Pere Romeu, el alma de Quatre GatsPablo Picasso: Pere Romeu. 1900. Tinta sepia a pluma, aguada y acuarela sobre papel.. 17,9 x 12,9 cm. Aportación del Ajuntament de Barcelona, 1963. MPB 50.488

 

En el repaso a los habitantes del Museu Picasso, nos detenemos ante la figura de Pere Romeu, al que podríamos definir como el alma de Quatre Gats. Personaje bohemio y promotor cultural —pero sin el capital necesario para llevar a cabo sus proyectos—, Romeu es el protagonista de algunos de los dibujos que Picasso realizó en esa mítica taberna de Barcelona y que forman parte de la colección permanente del Museu.

Pere Romeu Borràs nació en la Torredembarra, Barcelona, en 1862. Desde muy joven trató de ganarse la vida como pintor, y se relacionó con el grupo modernista de Ramon Casas. Al cumplir 31 años, emprendió una aventura por el extranjero y, en colaboración con Miquel Utrillo y Théophile Alexandre Steinlen, organizó un espectáculo de sombras chinas en el Theatre des Ombres Parisiennes de París. El trío intentó exportar el espectáculo a Nueva York y Chicago, pero no lograron tener éxito.

De regreso a París, Romeu consiguió trabajo de animador en el cabaret Le Chat Noir del barrio de Montmartre gracias a la buena relación con su propietario, Louis Rodolphe Salis. Esa experiencia le dio la idea de abrir un local de características similares en Barcelona, pero no disponía de dinero suficiente, y, por ese motivo, se alió con Miquel Utrillo, Ramon Casas y Santiago Rusiñol, y así fue como Quatre Gats se inauguró el 14 de junio de 1897.

En cuanto al físico, Romeu era un personaje pintoresco: alto, desgarbado y barbudo, su figura fue retratada y caricaturizada no solo por Picasso, sino también por otros artistas como el mismo Casas, quien lo convirtió  en protagonista de su conocida obra Ramon Casas y Pere Romeu en un tándem, ejemplo paradigmático de la fusión entre pintura y cartelismo.

 

Habitantes del Museu: Pere Romeu, el alma de Quatre GatsPablo Picasso. Pere Romeu caricaturizado de bóer, y otros croquis (menú de Quatre Gats). Barcelona, 1899-1900. Lápiz grafito sobre papel impreso. Donación Picasso, Pablo, 1970. Museu Picasso, Barcelona. MPB 110.813

 

En cuanto a los dibujos que le dedicó Picasso, destacan especialmente los dos que se pueden ver en este post. El primero es un retrato con tinta y acuarela, que incluye una broma en forma de inscripción: «El senyor Romeu enganya les criades. El senyor Romeu menja merda amb un cordill» [el señor Romeu engaña a las criadas, el señor Romeu come mierda con un cordón]. En segundo lugar, podemos ver un dibujo de Romeu en la contraportada del menú de Quatre Gats caracterizado como si fuese un bóer de las guerras sudafricanas.

Antes del cierre de la taberna, que tuvo lugar en 1903, Romeu impulsó la edición de una revista con el mismo nombre y que se publicó por primera vez en 1899. Los últimos años de su vida los dedicó al deporte: regentó el Gimnasio Catalán de la calle Provença, donde ejerció de profesor de esgrima, abrió un garaje e incluso participo en alguna carrera de automovilismo.

Pere Romeu murió den Barcelona el 23 de diciembre de 1908, a la edad de 46 años. El periódico La Vanguardia recogió así esa noticia: «Sentidísima ha sido la muerte del popular Pere Romeu, tan apreciado por aquellos que lo conocían. Sin haber sido nunca escritor ni artista, ocupó un lugar importante en el avance que estos últimos años ha adquirido la vida intelectual en Barcelona […] Romeu dio un gran impulsó al modernismo, pululando desde entonces sus imitadores en materia de indumentaria».

Una necrológica que confirma que Romeu fue uno de esos personajes a los que se les puede aplicar la frase «genio y figura».

 

Habitantes del Museu: Pere Romeu, el alma de Quatre GatsPablo Picasso. Pere Romeu. Barcelona, 1900. 7 x 8.6 cm. Tinta y pintura a la esencia sobre papel. 10,8 s 10,2 cm. The Museum of Metropolitan Art, Nova York. Donación Raymonde Paul, en memoria de su hermano C. Michael Paul, 1982.1982.179.28

 

¿Y qué podríamos decir sobre Pere Romeu? Hemos bordeado el peligro de olvidárnoslo. Sabemos muy pocas cosas de este anfitrión, y casi todas bordean la leyenda. Su estancia en París, sus veleidades artísticas, sus diversos oficios, su afección a la bicicleta y a todo lo que era innovación y modernidad, su profesorado de esgrima, el garaje, la miseria y el olvido finales.

Una carta de Casagemas a los Reventós nos da a entender que Pere Romeu es el hazmerreir cuando pasa por las calles, y le aconseja que recoja velas y monte la tienda en París, donde, dice, será más respetado… Seguramente, de todos aquellos chambergos de finales de siglo, de todas aquellas chalinas, de todas aquellas pipas y aquellas casacas, los de Pere Romeu eran los más típicos y los más vistosos; seguramente los más viejos y andrajosos, los más sucios y aprovechados.

Esto es lo que parece dar a entender Picasso cuando lo retrata de espaldas: Pere Romeu es un personaje pintoresco y toda su fuerza, toda su personalidad, parecen concentrarse en este pintoresquismo. Pero, ¿cómo era Pere Romeu?

Palau i Fabre, Josep: Picasso i els seus amics catalans. [Picasso y sus amigos catalanes]. Galàxia Gutenberg – Cercle de Lectors, Barcelona, 2006, pp. 110-111

 

Más información:

 

Redacción del Museu

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