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Margarida Cortadella: «La correspondencia entre Sabartés y Picasso rompe con el tópico de que solo hablaban de dinero»

Margarida Cortadella: «La correspondencia entre Sabartés y Picasso rompe con el tópico de que solo hablaban de dinero»Rueda de prensa de «Sabartés por Picasso por Sabartés» y «Pablo Picasso y los editores Gustavo Gili: trabajo y amistad». 21/11/2018. Museu Picasso, Barcelona. Fotografía: Miquel Coll

 

Tal como ya informamos, el Museu Picasso acoge hasta el 24 de febrero la exposición «Sabartés por Picasso por Sabartés», en la que analizamos la amistad que les unió a lo largo de casi setenta años. La muestra está comisariada por el director del Museu, Emmanuel Guigon, y por la responsable de la biblioteca, Margarida Cortadella, a quien hemos entrevistado para profundizar un poco más en los contenidos de la muestra.

¿Cuál es el propósito de la exposición «Sabartés por Picasso por Sabartés»?

A grandes rasgos, reivindicar la figura de Jaume Sabartés cuando se cumplen los 50 años de su muerte, momento en el que se ha podido leer la correspondencia que recibió de Picasso. Este plazo fue la condición que impuso Picasso cuando donó las cartas a la ciudad de Barcelona, después de la muerte de su amigo, finado el 13 de febrero de 1968. Por lo tanto, el año 2018 determinaba la posibilidad de mostrar un fondo muy importante; estamos hablando de unos 700 documentos entre cartas, sobres, recortes de prensa, fotografías y telegramas que datan del año 1927 al 1967.

¿Cuál ha sido la metodología de trabajo para hacer públicos estos documentos?

En primer lugar, hay que señalar que, desde el punto de vista del contenido, estas cartas encajan con el fondo Sabartés del Musée national Picasso-Paris, donde se conservan las 1.050 cartas que Sabartés dirigió a Picasso. Por dicha razón, la metodología ha consistido en leer tanto los contenidos de las cartas de Sabartés como las de Picasso. Y fruto de este encaje se ha obtenido la confirmación de una amistad que nació a sus 18 años y perduró hasta la muerte de Sabartés, en el año 1968.

¿Qué conclusiones se pueden extraer de la correspondencia, después de leerla?

Leyendo estas cartas, se acaba de manera absoluta con el tópico de que en su correspondencia solo hablaban de dinero o de cuestiones meramente administrativas, y también se acaba con la creencia de que Sabartés era una persona sometida, obediente y antipática. Asimismo, reafirma el deseo de Picasso de leer a Sabartés y de Sabartés de leer a Picasso; el gusto por leer cartas. A veces, a partir de una anécdota escriben una carta o inician una conversación. Picasso incluso se lo reclama: ¿Qué pasa, por qué no me escribes? ¿Ha pasado algo? Venga, hombre, ¡cuéntame algo divertido!».

Ambos amigos se conocieron en 1899 en Barcelona, pero después permanecieron más de 20 años separados y a muchos quilómetros de distancia, dado que Sabartés se trasladó a Guatemala. ¿Cómo pudieron mantener la llama viva?

La llama la mantiene viva Sabartés, dado que de forma periódica le envía noticias. Por ejemplo, en 1912 le envía una carta desde Nueva York y le propone organizar una exposición. Más tarde, le escribe para decirle que ya han pasado 10 años desde que se vieron por última vez y que ya no hablan. En otra carta escrita desde Montevideo se muestra preocupado por el hecho de que Picasso sea reconocido en todo el mundo, dado que considera que es «el artista». Así, la amistad queda latente y Sabartés se encarga del recordatorio. En junio de 1927, antes de irse de Guatemala, le escribe una carta cargada de contenido autobiográfico en la que le cuenta su deseo de regresar; su cansancio.

 

Margarida Cortadella: «La correspondencia entre Sabartés y Picasso rompe con el tópico de que solo hablaban de dinero»Rueda de prensa de «Sabartés por Picasso por Sabartés» y «Pablo Picasso y los editores Gustavo Gili: trabajo y amistad ». 21/11/2018. Museu Picasso, Barcelona. Fotografía: Miquel Coll

 

Un rasgo esencial de la relación entre Picasso y Sabartés es el humor, tal como podemos ver en la exposición. ¿Se trata de un humor correspondido o fue siempre en la misma dirección?

Entre ellos dos, el humor es toralmente correspondido, Como en toda relación, sí se daba alguna bromita más soez o sexual que Sabartés no se tomaba bien, se lo decía. Pero no existía ningún tipo de autocensura. Siempre se trataba con mucho humor; por ejemplo, en el comienzo o en el final de las cartas, o a partir de una palabra con doble sentido. Es un humor que lo invade todo; es un hablar de las cosas con ironía.

Un ejemplo de ese humor son las caricaturas que Picasso realizaba de Sabartés en compañía de pin-up girls.

Las pin-up girls son una especie de subcategoría dentro de la correspondencia. En la sala se puede ver alguna pin-up que es en si misma una carta, dado que está escrita. Otras, tienen escritos en el reverso, y por ello se ha realizado al lado una transcripción de la carta. Además, se pueden ver los pliegos de esas páginas de revista arrancadas, recortadas, redibujadas y escritas por delante o por detrás.

Tal como podemos observar en la muestra, Sabartés también fue uno de los artífices para que Picasso tuviese un museo en Barcelona. ¿Cómo se gestó esa idea?

Sabartés es la piedra angular de ese éxito, pero realmente hubo una serie de personas que tuvieron una visión de futuro y que supieron trabajar todos a la una. Sabartés era de Barcelona; ciudad a la que regresaba siempre y donde pasaba sus vacaciones. Su mujer, Mercedes Iglesias, també era de barcelonesa y entre ellos hablaban en catalán. Además Sabartés no tenia descendencia ni herederos porque su hijo murió a los treinta años. Por otro lado, Picasso, de toda la obra que producía, le regalaba un ejemplar: la «prueba Sabartés», que permitía llevar a cabo el tiraje de la litografía original o del grabado. Por ello, el Ayuntamiento ofreció a Sabartés el Palacio Berenguer d’Aguilar para donar su colección y Sabartés le dijo a Picasso que ese palacio le parecía digno de acoger su obra.

 

Margarida Cortadella: «La correspondencia entre Sabartés y Picasso rompe con el tópico de que solo hablaban de dinero»Rueda de prensa de «Sabartés por Picasso por Sabartés» y «Pablo Picasso y los editores Gustavo Gili: trabajo y amistad ». 21/11/2018. Museu Picasso, Barcelona. Fotografía: Miquel Coll

 

Una vez inaugurado el Museu, ¿Sabartés le cuenta a Picasso cómo está funcionando?

Bien, debemos explicar que la inauguración del Museu, el día 9 de marzo de 1963, se celebra en pleno franquismo; se lleva a cabo sin público y limitando las invitaciones para intentar mitigar su repercusión internacional. Sabartés no fue a la inauguración. Sin embargo, existen fotografías del mes de octubre en las que se le puede ver visitando el Museu; tenía dificultades para andar a causa de un derrame cerebral. No le habla del público a Picasso, pero sí le dice que le gustaría que el Museu fuese un centro vivo, no una cosa cerrada y muerta: «Y si me pillase con diez años menos, lo conseguiría», añade. Sabartés lucha entre otras cosas para que se coloque una placa que rece Museu Picasso en vez de Colección Sabartés.

¿Cuál fue la reacción de Picasso después de la muerte de su amigo?

No disponemos de ningún documento que exprese el dolor de Picasso, pero sí un gesto que expresa el reconocimiento a su amigo. Picasso dona al Museu la serie completa de «Las Meninas» y el retrato azul de Jaume Sabartés con quevedos, que preside la sala de la exposición y que había colgado en las paredes de la taberna Quatre Gats. Sabartés explica en el libro Picasso. Retratos y recuerdos que Picasso le dijo que se lo daría, pero que nunca llegó a hacerlo. Picasso lo hizo después de la muerte de Sabartés y creo que fue un gesto de homenaje. Además, Picasso se compromete a donar al Museu un ejemplar de cada grabado que haga, siempre dedicados a Sabartés; en el museo mostramos una pequeña selección de estos grabados: todos donados después de la muerte de su amigo y algunos incluso después de la muerte de Picasso, puesto que los herederos del artista tenían clarísimo que el «pour Sabartés» iba destinado a Barcelona. Podemos decir así que es el cierre de una historia circular que empieza en Barcelona.

Más información:

 

Redacción del Museu

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