El Blog del museo Picasso de Barcelona

Tierra, agua y fuego, ingredientes de la cocina y la cerámica

Tierra, agua y fuego, ingredientes de la cocina y la cerámica

Pablo Picasso. Cannes, 16/04/1957. Barro rojo cocido, torneado, con un pez superpuesto (barro blanco cocido, impreso con la raspa de un pez, vidriado, pátina gris; agrietado y reparado), decorado con pátina y óxido negro, parcialmente pintado con barniz. Reverso: pintado con barniz, decorado con incisiones, pátina negra. 42 cm de diámetro. Museu Picasso, Barcelona. MPB112.446. Donación Jacqueline Picasso, 1982. Fotografía, Gasull Fotografia © Sucesión Pablo Picasso, VEGAP, Madrid 2018

 

Tierra, agua y fuego son los ingredientes imprescindibles de la cocina y la cerámica, y actividades vinculadas al origen de la humanidad. Para los primeros humanos, el fuego supuso un punto de inflexión debido a que significó la incorporación de alimentos cocidos a la dieta, así como un arma de protección para defenderse de los ataques de los depredadores y también como herramienta para producir y desarrollar utensilios de cerámica y otros materiales.

A diferencia de otras disciplinas artísticas como el grabado, la pintura o la escultura, Picasso empieza tarde su trabajo en el mundo de la cerámica; en concreto, después de la guerra, en una visita al taller de cerámica Madoura, en Vallauris, en julio de 1946, con motivo de una exposición de ceramistas que se llevaba a cabo en la localidad.

Los propietarios del taller, Suzanne y Georges Ramié, brindaron a Picasso la oportunidad de utilizar sus materiales e instalaciones. Como contrapartida, el taller reproducía y comercializaba los diseños del artista en tiradas limitadas.

 

Pablo Picasso. Dos peces. Cannes y Vallauris, 19/05/1956. “Empreinte originale”: barro blanco cocido, decorado con engobes y esmalte blanco, pátina oscura. Reverso: decorado con óxido y pátina gris. 42,5 x 22 x 6,3 cm . Museu Picasso, Barcelona. MPB112.437. Donación Jacqueline Picasso, 1982 © Sucesión Pablo Picasso, VEGAP, Madrid 2018

 

Como anécdota, Georges Ramié recuerda en uno de sus escritos la primera y breve estancia de Picasso en Madoura, donde creó tres piezas, que, después de ser modeladas, permanecieron olvidadas por su autor en el taller, deseando una cocción final que no llegaba.

Sin embargo, el destino da muchas vueltas y finalmente, justo un año más tarde, en agosto de 2947, el artista vuelve a Vallauris y encuentra las tres piezas que pensaba que habían desaparecido abandonadas en el taller. Este fue el momento del nacimiento de Picasso ceramista. Ese mismo año, modelo un toro e inicia una prolífica producción de platos, jarrones, vasos, figuras y mosaicos, entre otros.

En el arte de la cerámica, como en el de la cocina, los ingredientes, los condimentos y la cocción son la base de la obra y determinan su calidad. Parece como si el artista quisiera llevar esta relación aún más allá modelando elementos gastronómicos como sardinas, lenguados, huevos fritos, salchicha, entre otros. Tampoco faltan otros motivos, como por ejemplo la tauromaquia, escenas de la vida familiar, desnudos, así como imágenes inspiradas en las cerámicas griegas y romanas de la antigüedad.

 

Pablo Picasso. Cerámica con trampantojo (Butifarra y huevos). Vallauris (Taller Madoura), 28 de marzo del 1951. Terracota blanca, modelada en la prensa, engobe y vidriada. 31 x 37 x 5,5 cm. Musée d’art moderne, Céret. MAMC 1991-0324. © Sucesión Pablo Picasso, VEGAP, Madrid 2018

 

Para el artista, Vallauris representa un renacimiento de su actividad de escultor, estrechamente vinculada con la práctica de la cerámica, que engloba de manera intensiva entre el año 1947 y el 1953, aunque el artista no abandona la cerámica hasta el 1971, cuando el artista está al final de su vida.

En 1948 se instala en La Galloise, una casa cercana a Madoura, donde termina de desarrollar todo su potencial para asimilar todos los conceptos que engloba la cerámica.

De hecho, el artista se tomó muy en serio esta nueva actividad artística y asimiló las complejas técnicas que rigen esta disciplina. Picasso exploró los materiales cerámicos como el óxido y el esmalte, entre otros, y aprendió las peculiaridades del color. Asimismo, quedó fascinado por los misterios que entraña la cocción al horno.

Como reflejo de esta actividad artística, la película Pablo Picasso à Vallauris, rodada en 1953 por Luciano Emmer, nos muestra al artista en acción, así como su taller, repleto de objetos recopilados para hacer las esculturas; chatarra y cestos de mimbre, así como platos y fragmentos de cerámica.

Otro artista que nos puede ofrecer un testimonio fidedigno de Picasso ceramista es David Douglas Duncan, muerto recientemente, y que, con su serie de fotografías realizadas en la casa de La Californie, en Cannes, nos aporta un valioso documento gráfico.

 

Picasso en La Californie con plato de Toro. Cannes, 1957. Copia moderna digital por inyección de tinta. 50 x 60 cm. Fondo David Douglas Duncan. David Douglas Duncan.  FDDD/5/48. Archivo Museu Picasso, Barcelona © Sucesión Pablo Picasso, VEGAP, Madrid 2018

 

En la Sala 07 de la exposición temporal «La cocina de Picasso», se encuentran algunas obras de cerámica como Cerámica en trompe-l’œil (butifarra y huevos) (1951), Naturaleza muerta con rodaja de limón (1957) y Corrida de toros con pescado (1957).

 

Redacción del Museu

No tags Permalink 0 342 Visitas

No hay comentarios.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


Captcha: *