El Blog del museo Picasso de Barcelona

Habitantes del Museu: Benedetta Bianco, la señora Canals

Habitants del Museu: Benedetta Bianco, la senyora Canals

Pablo Picasso. La señora Canals [Benedetta Bianco]. París, [otoño de] 1905. Óleo y carboncillo sobre tela. 90 x 70 cm. Museu Picasso, Barcelona. Aportación del Ayuntamiento de Barcelona, 1963. MPB 4.266

 

En un post anterior ya hablamos del origen de La señora Canals, uno de los retratos más destacados de la colección del Museu Picasso de Barcelona, que el malagueño pintó en otoño de 1905 cuando residía en París. En esta ocasión, sin dejar su relación con Picasso, queremos profundizar un poco más en la figura de una mujer que también sale en obras de otros artistas de la época, y que además solía ser el alma de las fiestas.

Su nombre era Benedetta Bianco Coletta y nació en 1870 en Cervaro, una localidad de menos de cinco mil habitantes situada a unos 150 km al sur de Roma. No tenemos detalles de los primeros años de su vida, pero a principios del siglo xx ya la encontramos instalada en París. En la ciudad  ejerce de modelo para artistas como el pintor impresionista Edgar Degas y el escultor Albert Bartholomé, y también conoce a Ricard Canals, su futuro marido.

Canals había llegado a la capital francesa en 1897 y tenía un estudio en el Boulevard de Clichy, que pronto se convirtió en la residencia de la pareja, cerca del legendario cabaret Le Chat Noir. Después se trasladaron a la calle de Víctor Massé y, más tarde, a la de Girardon; siempre cerca de Montmartre. Naturalmente, también frecuentaban el famoso Bateau-Lavoir, donde se concentraba la bohemia parisina: fue allí donde Canals y Bianco se convirtieron en amigos íntimos de Pablo Picasso y Fernande Olivier.

Según un artículo publicado en La Vanguardia el 26 de enero de 1961, Benedetta «hacía de todo» en esa época: además de posar para Canals y sus amigos, buscaba compradores de cuadros, grabados y dibujos, y asumía el papel de ama de casa y secretaria. Ella «confortaba, animaba y estimulaba» a Canals hasta el punto de convencerlo de seguir pintando después de largas jornadas de trabajo. La pareja se casó en 1906 y poco después tuvo un hijo a quien llamaron Octavi.

Ahora bien, no todo era trabajo y responsabilidad: los diferentes domicilios en los que vivió la familia Canals también se caracterizaron por acoger muchas fiestas y celebraciones que se alargaban hasta bien entrada la madrugada. En estos saraos, Benedetta hacía «verdaderos milagros culinarios» para llenar el estómago de los invitados, y  a menudo tenía que recurrir a los platos de pasta italiana que seguramente había aprendido a cocinar en su pueblo natal.

 

Ricard Canals. Una llotja als toros, 1904.
Ricard Canals. Un palco en los toros, 1904. Óleo sobre tela. Colección particular.

 

A Benedetta Bianco la podemos contemplar en la pintura de Ricard Canals Un palco en los toros, donde nuestra protagonista aparece en el centro de la imagen ataviada con un vestido típico español, un abanico y una mantilla. La mujer de su lado, apoyada sobre la barandilla y casi rozando su cabello, es Fernande Olivier.

Canals pintó un cuadro un año antes del retrato picassiano, que como ya explicamos  se enmarca en la época rosa del pintor no por la temática sino por los colores cálidos que utilizó.

Otra obra destacada de Ricard Canals en la que encontramos a Benedetta Bianco es Retrato de la mujer y el hijo del artista, de 1912, donde sale con el mismo ademán altivo e inquietante que en la pintura de Picasso pero acompañada de su hijo Octavi, que muestra un semblante parecido.

Viuda desde 1931, Benedetta Bianco llegó a cumplir los 88 años y murió en Barcelona en 1958. Ahora que conocemos su biografía, solo quedará mirar de cerca su retrato si hay quien todavía no lo ha hecho; lo encontraréis en nuestra de exposición muy cerca de la escultura de su amiga Fernande Olivier.

En Barcelona todavía hay quien la recuerda con cariño. En ocasión de la publicación del post antes mencionado, en el que hablábamos de su retrato, nos mandaron el siguiente comentario: «Siempre me emociona contemplar este cuadro. Ricard Canals era el hermano de mi abuelo materno; yo no llegué a conocerle, pero sí que conocí a la “tía Benedetta”, ya era muy mayor. ¡¡¡Ella me enseñó a andar!!!! En su finca de Piera, y su hijo mayor fue el padrino de boda de mis padres. Era una mujer simpatiquísima y me adoraba. Yo esperaba con alegría sus visitas, con su habla “catalano-italo-franco-spagnola”, que aun la hacía más singular. Una mujer muy especial, de quien conservo un recuerdo entrañable. Murió cuando yo tenía seis u ocho años, y fue un día muy triste para mí, que me quedó grabado para siempre».

 

Redacció del Museu Picasso

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