El Blog del museo Picasso de Barcelona

Habitantes del Museu: Fernande Olivier, la primera musa de Picasso

Fernande Olivier, primera musa de Picasso

Pablo Picasso. Fernande Olivier con mantilla negra. 1905 – 1906. Óleo sobre lienzo. 100 x 81 cm. Salomon R. Guggenheim Museum, Nueva York Thannhauser Collection. Legado de Hilde Thannhauser, 1991. 91.3914

 

Fernande Olivier es otra de las habitantes con la que os encontraréis en el Museu Picasso de Barcelona. Conocida por haber sido la primera musa de Picasso y por haber explicado su relación en dos libros, la biografía de Olivier es tan intensa que incluso ha sido novelada recientemente por la escritora Isabel Clara-Simó.

Debéis saber, sin embargo, que el nombre real de Fernande Olivier era Amélie Lang. Nacida en París el 6 de junio de 1881, tuvo una infancia inestable y creció bajo la custodia de una hermana de su madre que quiso casarla por la fuerza. Ella huyó y se casó con otro hombre al que abandonó en 1900 porque la maltrataba. Fue entonces cuando, para pasar desapercibida, adoptó el nombre de Fernande Olivier.

Cuatro años después, en 1904, Olivier conoció a Picasso. El artista malagueño se había mudado definitivamente a París tras cuatro viajes y vivía en el edificio Bateau-Lavoir, ubicado en la calle Ravignan, 13, en el barrio de Montmartre. El Bateau-Lavoir era muy frecuentado por escritores y pintores de la época, tales como Guillaume Apollinaire y André Salmon, y Olivier iba a menudo para ejercer de modelo.

La relación entre Picasso y Olivier comenzó casi inmediatamente, justo al principio del Periodo Rosa del pintor. Olivier se convirtió en una importante fuente de inspiración para él. Entre 1905 y 1906 Picasso le dedicó obras como el retrato con mantilla negra, que se conserva en el Museo Guggenheim de Nueva York, o la escultura Cabeza de mujer que incorporamos el año 2000 en nuestra colección permanente.

En paralelo, Picasso sigue caminando hacia el estilo cubista con Las señoritas de Aviñón (1907); una de las mujeres del cuadro está inspirada también en Olivier.

 

Fernande Olivier, primera musa de Picasso

Fernande Olivier, photographed by Pablo Picasso, 1906. Musée Picasso, Paris © RMN-Grand Palais/Art Resource, NY, Photo: Madeleine Coursaget.

 

En 1909, tras una breve estancia en Barcelona, la pareja pasa el verano en Horta de Sant Joan, lugar que Picasso consideraba idílico. Olivier escribió algunas cartas cuyas copias se conservan en el Centro de Horta, y que ayudan a hacernos una idea de su experiencia.

Aparte de dejar constancia del maravilloso paisaje que les rodeaba y de algunos personajes estrafalarios, Olivier escribió que se pasaba los días “en la plaza con la aristocracia del pueblo, ya que Pablo está todo el día encerrado en lo que él llama su taller”. Sin embargo, Olivier se muestra agradecida por la amabilidad de los vecinos en general e incluso asegura ser capaz de entender y hablar un poco de catalán.

Después del verano, la pareja vuelve a París pero cambia de domicilio y se instala en el número 11 del Boulevard Clichy, donde Picasso hace un importante retrato cubista de Olivier que se puede contemplar en el Museo Fitzwilliam de Cambridge.

En 1910, ambos vuelven de vacaciones en Cataluña, repartiendo los días entre Barcelona y Cadaqués. Pero durante el verano de 1911 hay un cambio: Picasso se marcha a Céret y en otoño conoce a Eva Gouel, que se convertirá en su nueva compañera sentimental hasta 1915. Olivier vuelve a ejercer entonces varios oficios para ganarse la vida: desde cajera en una carnicería hasta vendedora de antigüedades. Esporádicamente también escribe y da clases de dibujo.

 

Fernande Olivier

Pablo Picasso.  Cabeza de mujer [Fernande Olivier]. París, 1906. Bronce. 35,7 x 24,8 x 25,4 cm. MPB 113035

 

En 1930, casi veinte años después de su separación y cuando Picasso ya es un artista mundialmente reconocido, Olivier publica seis capítulos de unas memorias de su relación en el periódico belga Le Soir, reunidos después en el libro Picasso et ses amis (1933). La intervención de los abogados de Picasso evita que Olivier publique el resto de su historia, que vería la luz en 1988 con Recuerdos íntimos (escritos para Picasso).

Fernande Olivier pasó los últimos años de su vida en el anonimato, aunque en la década de los cincuenta mantuvo pequeños contactos con Picasso. Murió en París el 29 de enero de 1966, a los 84 años. Su biografía ha sido novelada por Isabel Clara-Simó en el libro El amante de Picasso (Editorial Bromera Alzira, 2015), donde la escritora valenciana reivindica el espíritu feminista de Olivier a la vez que defiende la catalanidad de Picasso y del movimiento cubista a raíz de la estancia de la pareja en Horta de Sant Joan.

Os invitamos a visitar el Museu Picasso de Barcelona para ver in situ la Cabeza de mujer que hizo Picasso inspirándose en Fernande Olivier y, por supuesto, para descubrir los otros habitantes del Museu.

 

Redacción del Museu

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