El Blog del museo Picasso de Barcelona

Los habitantes del museo: Jacqueline Roque

Continuando la serie de los habitantes de nuestro museo hablaremos de uno de los personajes clave en la vida y la obra de Picasso, de la musa de las musas, quien lo enamoró en su madurez y del que se enamoró plenamente, Jacqueline Picasso.

La última mujer del artista nació en París con el nombre de Jacqueline Roque, en febrero de 1927. Su padre las abandonó, así que vivió con su madre hasta que esta murió cuando ella cumplía los dieciocho años.

 

 (1) David Douglas Duncan. Jacqueline con un collar de cerámica hecho por Picasso, 1957. Colección particular © David Douglas Duncan 2012 / (2) Pablo Picasso. Jacqueline. Canes, 3 de diciembre de 1957. Oléo sobre tela. 116 x 89 cm. Museu Picasso, Barcelona. Donación Pablo Picasso, 1968. MPB 70.489. Museu Picasso, Barcelona. Fotografía, Gasull Fotografia

 

En 1946, con diecinueve años, Jacqueline se casó con André Hutin. Audaz y aventurera se trasladó a África por el trabajo de André, y dos años más tarde nacía su hija Catherine Hutin. Sin embargo, su matrimonio se acabó rompiendo, y en 1952 decidió regresar a su Francia natal con la pequeña Cathy; aquel mismo año conoció a su amor eterno, Pablo Picasso.

Jacqueline y Picasso se vieron por primera vez en el taller de cerámica de Madoura, en Vallauris. Ella estaba empleada de forma temporal en la tienda, mientras que Picasso trabajaba en sus piezas de cerámica. Salieron juntos durante algún tiempo y en octubre de 1954, cuando ella tenía 27 años y él 72, iniciaron su vida en común. Casi podríamos decir que la cerámica fue la pieza de unión entre Picasso y Jacqueline.

 

Picasso i Jacqueline

David Douglas Duncan, Picasso y Jacqueline. La Californie, Canes, 1957, 50 x 60 cm, Museu Picasso, Barcelona. Donación, David Douglas Duncan, 2013 © David Douglas Duncan 2013

 

A lo largo de toda su relación vivieron en el sud de Francia. Primero se instalaron en La Californie, un pequeño palacio de una zona residencial de Cannes donde residieron hasta el 1959, año en el que Picasso compró el Castillo de Vauvenargues; un castillo remodelado del siglo xvii cercano a Aix en Provenza y a la montaña de Sainte-Victoire. De este modo, en febrero de 1959 se instalaron en el castillo hasta el mes de junio de 1961. El mismo 1961 se casaron y se trasladaron de forma definitiva a Notre-Dame-de-Vie a Mougins, Cannes, propiedad que haría las veces de vivienda y taller.

La pareja convivió durante casi dos décadas hasta la muerte del artista en 1973. Jacqueline lo fue todo para Picasso y Picasso lo fue todo para ella, y este todo era tan absoluto que Jacqueline, después de la muerte de su amor, de su esposo, de su artista, de su compañero dedicó el resto de su vida a trabajar para que su legado perdurase. Murió el 15 de octubre de 1986.

 

Picasso i Jacqueline a La Californie

David Douglas Duncan, Picasso y Jacqueline en La Californie, 1962, 50 x 60 cm, Museu Picasso, Barcelona. Donación David Douglas Duncan, 2013 © David Douglas Duncan 2013

 

No podíamos dejar de compartir las acertadas palabras de la crítica y periodista de arte Hélène Parlmelin, que en su libro Picasso dit… (París, 1966) narra lo que Jacqueline significó para Picasso y para su obra: «Jacqueline tiene el don de convertirse en pintura hasta un grado inimaginable. Posee en sí ese poder del que el pintor se alimenta. Brota como fuente. Está hecha para ello y se deja hacer y a ello se consagra y muere en la tarea viviendo en ella todo el tiempo y no posando jamás. Oculta esta multiplicidad en sí misma. Puebla Notre-Dame-de-Vie con cien mil posibilidades. Se despliega hasta el infinito. Lo invade todo. Se convierte en todos los personajes. Toma el sitio de todos los modelos de todos los pintores en todas las telas. Todos los retratos se parecen a ella, incluso aquellos que no se parecen entre sí. Todas las cabezas son la suya y hay mil diferentes. Todos los ojos son negros, todos los senos son redondos, llueven Jacquelines en toda la casa, allí donde uno se vuelva, ella le mira. A veces es casi un retrato. Otras veces no. Es ese desnudo enorme o ese desnudo delicado, ese compendio de mujer o ese largo discurso de femineidad. Está sentada, acostada, de pie, en todas partes. Sueña, piensa, juega. Durante esos doce años de la vida de Picasso, la pintura y el amor se han acoplado, mezclado (…)».

 

Retrat de Jacqueline amb barret de palla i flors

Pablo Picasso. Retrato de Jacqueline con sombrero de paja y flores. Mougins, 10 de abril de 1962. Grabado con gubia y navaja en tres colores sobre plancha de linóleo, estampado sobre papel vitela Arches (prueba Sabartés, II estado y definitivo). 35 x 27 cm (plancha); 62 x 44 cm (lámina). Museu Picasso, Barcelona. Donación Jaume Sabartés, 1964. MPB 70.299. Museu Picasso, Barcelona. Fotografía, Gasull Fotografia

 

Jacqueline habita en nuestro museo, en la colección permanente la hallamos representada por Picasso en varias obras, pero también recordamos que fue una de las mayores benefactoras del Museu Picasso de Barcelona; donó 41 cerámicas y una pintura al óleo, La mujer de la cofia (1961). «La generosidad era un rasgo característico de la personalidad de Jacqueline Picasso y Barcelona es un testigo de primer orden de su magnificencia», comentaba Pasqual Maragall, antiguo alcalde de Barcelona. Además, Jacqueline Picasso convive actualmente con otros amigos y amantes del artista en la exposición temporal «Picasso. Retratos» que se puede visitar hasta el 25 de junio de 2017.

 

(1) Pablo Picasso. Cara. Vallauris, 19 de mayo de 1948. Barro blanco cocido, moldeado, decorado con engobes y óxidos, parcialmente pintado con barniz. 32,3 x 38,4 x 3,8 cm. Museu Picasso, Barcelona. Donación Jacqueline Picasso, 1982. MPB 112.442. Museu Picasso, Barcelona. Fotografía, Gasull Fotografia / (2) Pablo Picasso. Cara blanca. Vallauris, [8 de abril de] 1955. “Empreinte originale”: barro blanco cocido, pintado de forma irregular con barniz. Reverso: decorado con engobes y óxidos, vidriado y pátina gris oscuro. 33 x 39,5 x 4,4 cm. Museu Picasso, Barcelona. Donación Jacqueline Picasso, 1982. MPB 112.467. Museu Picasso, Barcelona. Fotografía, Gasull Fotografia

 

Jacqueline amb una cinta groga

Jacqueline con una cinta amarilla (1917) en la inauguración de la exposición «Picasso. Retratos», 16 de marzo de 2017. Museu Picasso de Barcelona. Foto: David Campos

 

Lola Simó Bergua

Estudiante en prácticas en el Departamento de Contenidos Digitales

 

Enlaces relacionados:

Jacqueline Roque en «Picasso. Retratos»

Fotografías de David Douglas Duncan

 

Bibliografía:

DAIX, Pierre. Le Nouveau Dictionaire Picasso. Éditions Robert Laffont, SA, París, 2012.

DORMENT, Richard. Picasso’s saddest love, 2004. The Telegraph (en línea). Disponible en: http://www.telegraph.co.uk/culture/art/3610082/Picassos-saddest-love.html

GUAL, Malén; Museu Picasso, Barcelona. Jacqueline. Ed. Institut de Cultura de Barcelona. Ajuntament de Barcelona, 2013.

McKULLY, M; RAEBURN, M; CORTADELLA, M. Cerámicas de Picasso. Un regalo de Jacqueline a Barcelona. Ed. Insitut de Culura de Barcelona. Museu Picasso, Barcelona, 2012.

Museu Picasso, Barcelona. De Pablo a Jacqueline. Pinturas, dibujos, esculturas y obra gráfica 1954-1971. Ed. Ajuntament de Barcelona, 1990.

Pace Gallery, NYC. Picasso’s Fascination with Jacqueline. Picasso & Jacqueline: The Evolution of Style, 2014 (en línea). Disponible en: http://www.pacegallery.com/exhibitions/12690/picasso-jacqueline-the-evolution-of-style

 

 

1 Comentario
  • Jorge Garcés Varon
    Julio 3, 2017

    Es una doble biografia muy interesante, estoy seguro del aumento de mi conocimiento en cuanto al interés que mantengo por el genio Pablo Picasso.

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