El Blog del museo Picasso de Barcelona

Buenas prácticas en la gestión de un museo

La gestión de las instituciones culturales, de la que ahora se habla tanto, viene de lejos, de muy lejos. ¿Quién no conoce los teatros Griegos o Romanos? No funcionaban solos. Seguro que detrás de los escenarios había personas, la mayoría de las veces anónimas, que velaban para que todo funcionara correctamente.

¿Y qué decir de los museos? En todos los centros del mundo ha existido un equipo humano, a veces más numeroso, a menudo bastante reducido, a veces llamado administración y ahora vinculado a los recursos, que han hecho que las cosas funcionen.

En el Museu Picasso de Barcelona somos unos cuantos los que trabajamos en la administración del centro. Lo que podríamos llamar el back-office. Desde la vertiente de la producción, el mantenimiento, la seguridad, la gestión del público, la gestión de servicios y obviamente la administración económica. Sin cada una de estas funciones, difícilmente el museo podría abrir las puertas cada día y ofrecer a los visitantes exposiciones, conferencias, conciertos, y todo tipo de actividad vinculada, en nuestro caso, a la vida y a la obra de Pablo Picasso o bien el barrio donde estamos situados, la Ribera.

A l'esquerra, pujant una obra de l'exposició Van Dongen. Al centre, públic visitant el museu. A la dreta, les obres del nou edifici del Museu Picasso a la Plaça Sabartés.
A la izquierda, subiendo una obra de la exposición Van Dongen. En el centro, público visitando el museo. A la derecha, las obras del nuevo edificio del Museu Picasso en la Plaça Sabartés.

Como principios de nuestro trabajo he hecho una lista de conceptos básicos que son fundamentales para la buena gestión de un museo. Porque al fin y al cabo, lo más importante para llevar a cabo la tarea que tenemos confiada como centro museístico -reunir, conservar y difundir- es que el equipo de personas, cada uno a su nivel, cumpla con la mayor eficacia y eficiencia su encargo.

Estos valores son:

1.- Organización:
Tareas definidas con cargas de trabajo equilibradas, procedimientos explícitos para poder trabajar con seguridad.

2.- Información:
Información estructurada al máximo para facilitar la toma de decisons de todos y cada uno de quienes trabajan en el museo. El dinamismo de la información, tanto en sentido ascendente como descendente es la clave del éxito en la coordinación.

3.- Confianza:
En la profesionalidad del equipo. Cada uno debe ser responsable de su área de trabajo buscando mecanismos de autoevaluación y de rendimiento de cuentas a quien depende.

4.- Complicidad:
Quienes trabajamos en el museo tenemos que ser cómplices del proyecto. Complicidad no exenta de espíritu crítico que hará que el proyecto avance y mejore.

5.- Exigencia:
En el trabajo bien hecho, hacia nosotros mismos, hacia el resto de compañeros y, sobre todo, orientado al servicio de los ciudadanos que, de una manera u otra, han puesto en nuestras manos el legado del artista.

6.- Planificación:
Saber hacia dónde vamos y cómo debemos llegar, tanto por lo que a los tiempos refiere como a los recursos.

7.- Trabajo en equipo:
No hay nada, o prácticamente nada que se pueda hacer solo. Siempre hay que ir al mismo son con el resto de compañeros, tanto para enriquecernos y complementarnos cómo para colaborar en aquello que podemos aportar a los proyectos de los demás.

A l'esquerra, Sala de projeccions Carnets del Picasso exposició Objectes Vius. A la dreta, lloguer d'espais Palau Castellet.

A la izquierda, Sala de proyecciones Carnets del Picasso exposición Objetos Vivos. A la derecha, alquiler de espacios Palau Castellet.

8.- Imaginación:
Coordinación, planificación, exigencia… pero sobre todo con imaginación. Poniendo nuestro grano de arena podemos convertir la cotidianidad en algo más interesante, divertido y diferente.

9.- Flexibilidad:
Ni todo es blanco ni todo es negro. Los matices son lo que nos pueden ayudar a trabajar con los demás.

10.- Complementariedad:
No hay nadie perfecto, por definición. Por eso lo que no sabe uno lo puede saber el otro, y ¡donde no llegan unos pueden llegar los demás! ¡Es importante saber las fortalezas y las debilidades propias y de quienes trabajan con nosotros!

Y hasta aquí lo que podría ser un decálogo de los valores que, a mi entender deben impregnar nuestro día a día. No se trata de ningún resumen de los numerosos libros y cursos que hablan de la gestión de un museo, ni he pretendido inventarme nada nuevo. Simplemente he querido haceros partícipes de estas reflexiones, añadiendo un apunte final que describe el trabajo que yo hago en el museo. Entiendo que la gerencia consiste en velar por el cumplimiento del decálogo y a la vez ser la facilitadora para que las ideas se conviertan en proyectos y estos en exposiciones, actividades, espacios agradables, visitas gratificantes, experiencias todas ellas que signifiquen una aportación de calidad a la producción cultural de nuestra ciudad.

Núria Fradera
Gerente

¿Qué condiciones o habilidades te parecen importantes para gestionar hoy un museo o un centro cultural?

0 Comentarios
  • Mònica
    enero 29, 2010

    un bon llistat de valors. Jo hi afegiria, per exemple, excel·lència i qualitat (van implícits amb el que esmenteu d’exigència, però crec q mereixen menció específica. I polivalència i transversalitat, també tocats de canto pel 10, complementarietat. Crec fonamental avui saber combinar l’especialització amb polivalència: s’ha acabat lo de parcel·les tancades de feina, les fronteres es desdibuixen i es fonen i cal ser aptes en diversos fronts.

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