El Blog del museo Picasso de Barcelona

Las exposiciones de arte, una obra plural

El lunes 30 de noviembre concluyó el curso «Historia de las exposiciones. Más allá de la ideología del cubo blanco», que comenzó en el Macba el 19 de octubre,  al cual hemos asistido dos técnicas del Museu Picasso.

Uno de los objetivos del curso era hacer un recorrido por la historia de las exposiciones, más que tratar las obras de arte singulares. A partir de la definición de exposición como «dispositivo perceptivo en sí mismo, una máquina de ver, y un acto de aprendizaje«, artistas, críticos y comisarios, han reflexionado en torno a siete de las exposiciones de la segunda mitad del siglo XX que marcaron un cambio en la manera de presentar la obra de arte en el espacio y, por tanto, en la manera de verla.

Si bien a menudo se considera que estudiar el arte es conocer su historia -a través de movimientos e ismos sucesivos- no hay que olvidar que la manera de exponer una obra de arte puede ser determinante para lo que se quiere transmitir. Así, muchas de las exposiciones de las que se ha hablado tuvieron una incidencia, no sólo en cómo presentarlas, sino también en la manera en que las obras de arte, y en muchos casos los artistas, se relacionan entre ellos, dando como resultado, en muchas ocasiones, una nueva forma de expresarse y de mostrar al público lo que se quiere comunicar.

 

Desde las cámaras de las maravillas o gabinetes de curiosidades de los siglos XVIII y XIX a la actualidad, el concepto expositivo ha evolucionado hasta el punto que, si bien la obra de arte y el discurso que las articula son los protagonistas, el espacio, el artista, el comisario y el arquitecto, entre otros, pasan a tener un papel más que relevante.

En algunas ocasiones la realidad del espacio determina el momento creativo y la ejecución de la obra, de manera que el espacio expositivo y la obra expuesta conforman un todo en el que, la falta de uno de los dos, despoja de sentido al otro. En otros, el propio proceso creativo cobra más significado que la obra resultante.

Estos son algunos de los aspectos más relevantes que se han tratado en el conjunto de las sesiones, aunque han existido muchas más particularidades en cada una de ellas.

Desde el museo somos conscientes de la importancia de asistir a jornadas como éstas, pues aunque nuestro trabajo sea, en parte, «hacer exposiciones», siempre podemos encontrar nuevas lecturas y conocer las experiencias de algunos de sus protagonistas. Así pues, entendemos que la participación en estas iniciativas es muy enriquecedora en tanto que se proponen nuevos espacios de debate y reflexión no sólo del entorno expositivo, sino también del entorno artístico en general y de todos los agentes que participan en ello.

En la web del Macba podéis descargar los textos del curso en PDF.

Anna Vélez e Isabel Cendoya
Dptos. de Conservación Preventiva y de Exposiciones

¿Qué exposición del 2009 recomendarías a un amigo? ¿Qué exposición de arte de cualquier tiempo y/o espacio recuerdas como especialmente destacable?

 

 

 

 

 

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