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Los edificios que conforman el Museo Picasso requieren un mantenimiento constante, ya sea de obra civil, de instalaciones, de pintura ….
Este otoño ha tocado modificar el sistema de aire acondicionado de la planta baja. Ha sido necesario aislar el circuito y adquirir una nueva máquina refrigedora. El proyecto ha sido relativamente fácil de hacer, pero la realización ha topado con problemas logísticos de primera orden.
La refrigeradora tenía que situarse en la cubierta de uno de los edificios; era una sola pieza de dimensiones y peso considerables. El transporte de este aparato hasta la cubierta es lo que ha sido más complicado.
De entrada ha sido necesario hacer llegar una grúa capaz de subir la máquina directamente a un edificio de 4 plantas. Os podéis imaginar las dimensiones… y el único acceso es por la calle Flassaders y la Plaza Sabartés, en el corazón de la Barcelona medieval donde las calles no miden más de 2′5 m. de ancho.
Ha sido un espectáculo de destreza y de profesionalidad del conductor tanto el hecho de llegar a un punto que facilitara la operación como la misma operación de subir la máquina por encima de los edificios existentes.
Seguro que la gente que visita el museo ni se imagina todo lo que sucede de “puertas adentro” para hacer funcionar este equipamiento, pero quienes hoy paseaban por el Barrio de la Ribera ¡se han podido hacer una pequeña idea!
Seguro que este invierno, ahora que finalmente ha llegado el frío, cuando la gente que trabaja en la planta baja -consigna, información, recepción, taquillas- tengan que encender la calefacción para calentar las paredes de piedra, ¡más de uno se acordará del conductor de la grúa!
Núria Fradera
Gerente
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Archivado en: Gestión | Etiquetas: mantenimiento
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Después de más de 2 años de trabajo intenso es un placer poder ofrecer una primera versión online de la base de datos del catálogo del Museu Picasso mostrando más de dos mil obras. Hacer accesible la colección en línea era uno de los grandes objetivos para 2009.
Se hace difícil transmitir el cóctel de sentimientos mezclados: en primer lugar una altísima satisfacción (¡casi emoción!) de ver, por fin, unos resultados tangibles de tantos esfuerzos realizados por todo el equipo que ha colaborado en el proceso y brindar al público un conocimiento preciso sobre nuestro fondo de obras de Picasso. Mencionaré sólo algunas de las funcionalidades que presenta el sistema:
Por parte del museo ha sido crucial el trabajo realizado desde el Departamento de Registro, con Anna Fàbregas al frente. Registro ha sido el núcleo del proyecto, tanto en la revisión a fondo de las obras, como en la introducción de datos, como en la definición y validación de las diferentes fases de volcado en Internet.
Esta ha sido una tarea realmente de equipo, definida como prioritaria por el director, y en la que han colaborado también los departamentos de Conservación Preventiva y Restauración, Conservación de la Colección, Archivo Fotográfico, Biblioteca, además, obviamente, de la sección de Internet. Todo ello sin salir del museo. Otros servicios que han contribuido han sido las Direcciones de Patrimonio y de Comunicación del Institut de Cultura y los servicios informáticos municipales (IMI), así como proveedores externos (programadores) y la Dirección General de Patrimonio de la Generalitat, impulsora del proyecto Museos en línea. Finalmente, la Picasso Administration, propietaria de los derechos de reproducción de las obras de Picasso, con sede en París, ha dado luz verde a la publicación de la colección en línea.
Como os podéis imaginar con esta diversidad de agentes e instituciones implicadas, la orquestación del proyecto ha sido compleja y no exenta de algunos momentos críticos para hacer cuadrar prioridades y, sobre todo, para “domesticar” las dificultades tecnológicas que se han ido venciendo, para conseguir que fueran la lógica y la usabilidad lo que prevaleciera ¡por encima de imperativos del software!
¿Qué nos ha quedado por hacer?
A pesar del laborioso trabajo realizado no hemos llegado todavía a la herramienta perfecta que el museo necesita y que los usuarios merecéis. Por lo tanto, entre otros sentimientos, además de la alegría, hay también un punto de insatisfacción por no haber podido lograr algunos hitos:
- La traducción íntegra al castellano y al inglés (de momento están traducidos los nombres de los campos y los interactivos de las obras destacadas).
- La elaboración de un texto explicativo de cada obra (ahora lo tienen la cuarentena de obras destacadas).
- La posibilidad de introducir el etiquetado social o social tagging que tantos buenos resultados está dando a los museos del mundo que lo han incorporado. En esencia se trata de que los usuarios puedan aportar aquellas palabras clave para describir un objeto de museo. Otro día en el blog hablaremos más a fondo de ello.
Esto, claro, deriva en un tercer tipo de reacción que es el sentido de compromiso para hacer todo esto posible pronto y un cierto agobio por el trabajo que aún queda por emprender y que se viene a sumar a tantos otros proyectos y nuevas vías que el museo está abriendo. Ahora bien, no cunde el desánimo porque el trabajo más difícil y laborioso ya está hecho y hoy todos podéis ser partícipes del resultado.
Partícipes… y críticos: por favor hacednos llegar vuestra opinión, comentarios, experiencias buenas o malas, expectativas cumplidas o no. Saber todo ello nos ayudará a ir completando y mejorando el catálogo online. Lo podéis hacer aquí mismo en el blog o en cualquiera de los otros canales que tenemos abiertos en Facebook y Twitter. Gracias de antemano.
Conxa Rodà
Coordinación de Proyectos
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Archivado en: Colección | Etiquetas: base de datos, buscador, Colección, online, registro
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Acercarse a los usuarios, hacer el museo accesible, llevar el museo allí donde hay público que no puede visitarlo son líneas de trabajo que estamos abriendo. Desde principios de año en el Museu Picasso hemos empezado, paso a paso, pero seguros, a intensificar la relación con otras entidades y colectivos de Barcelona. Las motivaciones son diversas: establecer relaciones con quienes están más próximos, con quienes nos pueden aportar valor y conocimiento y con quienes más lo necesitan.
Hoy hablaremos de la colaboración del Museu Picasso con el Hospital Sant Joan de Déu, reconocido internacionalmente por su especialización en pediatría. Desde octubre realizamos una vez por semana, un taller de máscaras y explicación de cuentos inspirados en obra picassiana.
El cuento
“Pau, Menut y también Quim“: una historia a través de la cual se propone un paseo por el mundo de Picasso visto desde la perspectiva de un joven -Pau-, un gato -Minú, tataranieto de Menut, el gato del Picasso- y un músico -Quim, el padre de Pau. La historia está inspirada en el cuento Picasso y Minú, de PI Maltbie con las ilustraciones de Pau Estrada.
El taller de máscaras
“Animaladas“: Perros, gatos, cabras, búhos, toros, … todos aparecen en las obras de Picasso. Le gustaba pintarlos del derecho y del revés, incluso hacía esculturas y cerámicas. En este taller, a partir de las formas y colores, los niños crean máscaras inspiradas en el bestiario picassiano.
El taller es conducido por la artista plástica Maja Cecuk, a quien hemos pedido que nos explique la experiencia:
-”En el transcurso de mi trayectoria profesional he impartido muchos talleres, pero nunca antes ninguno me ha generado tanto respeto como el taller de máscaras para niños residentes en el Hospital Sant Joan de Déu. Hacía falta tener muchas cosas en cuenta, la elección del tema, la preparación y selección del material, etc. pero, sobre todo, el trato con los niños que viven una realidad difícil. Miles de preguntas me rondaban por la cabeza, y la más importante, si tendría la serenidad para transmitirles entusiasmo.
- La preparación giraba en torno a dos cuestiones, la formal y práctica y la otra sobre cómo gestionar mis emociones para enfrentarme al reto. Las conversaciones con Tina, una persona excelente que lleva un montón de años en el voluntariado, me ayudaron mucho.
- La preparación de “Animaladas” como se bautizó el taller, fue una tarea que exigió un riguroso trabajo de investigación. De entrada era imprescindible tener una idea definida de la máscara en la obra de Picasso, y adaptar las ideas y conceptos a la sensibilidad de los niños de una franja de edad muy amplia, de los 4 años en adelante. Y, por otro lado, a nivel formal, se necesitaban herramientas y materiales que facilitasen a los niños el desarrollo de la actividad sin que sus posibles dificultades motrices fueran un impedimento.
- Las máscaras del taller parten de la idea de recortar una superficie plana, que al doblarse genera un volumen, como vemos en los ejemplos de las máscaras picassianas realizadas entre 1955 y 1961 recortadas en una simple cartulina. Picasso juega con formas que permitían la incorporación del rostro a la expresión definitiva de la máscara. Opté por realizar máscaras de animales. En la obra pictórica y escultórica de Picasso, hay muchos ejemplos para disfrutar.
- La creación de estas máscaras implican mucho esfuerzo y son un trofeo que alegran las paredes de las habitaciones de los niños y una vez en casa son parte de un recuerdo positivo de unos tiempos de superación.
Para mí este taller ha sido una lección de humildad y respeto hacia la vida y su diversidad.
Gracias.”
Maja Cecuk
Seguiremos dando noticia en este blog de otras colaboraciones con entidades y colectivos.
Redacción museo
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Archivado en: Actividades | Etiquetas: Actividades, Públicos, taller
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El lunes 30 de noviembre concluyó el curso “Historia de las exposiciones. Más allá de la ideología del cubo blanco”, que comenzó en el Macba el 19 de octubre, al cual hemos asistido dos técnicas del Museu Picasso.
Uno de los objetivos del curso era hacer un recorrido por la historia de las exposiciones, más que tratar las obras de arte singulares. A partir de la definición de exposición como “dispositivo perceptivo en sí mismo, una máquina de ver, y un acto de aprendizaje“, artistas, críticos y comisarios, han reflexionado en torno a siete de las exposiciones de la segunda mitad del siglo XX que marcaron un cambio en la manera de presentar la obra de arte en el espacio y, por tanto, en la manera de verla.
Si bien a menudo se considera que estudiar el arte es conocer su historia -a través de movimientos e ismos sucesivos- no hay que olvidar que la manera de exponer una obra de arte puede ser determinante para lo que se quiere transmitir. Así, muchas de las exposiciones de las que se ha hablado tuvieron una incidencia, no sólo en cómo presentarlas, sino también en la manera en que las obras de arte, y en muchos casos los artistas, se relacionan entre ellos, dando como resultado, en muchas ocasiones, una nueva forma de expresarse y de mostrar al público lo que se quiere comunicar.
Desde las cámaras de las maravillas o gabinetes de curiosidades de los siglos XVIII y XIX a la actualidad, el concepto expositivo ha evolucionado hasta el punto que, si bien la obra de arte y el discurso que las articula son los protagonistas, el espacio, el artista, el comisario y el arquitecto, entre otros, pasan a tener un papel más que relevante.
En algunas ocasiones la realidad del espacio determina el momento creativo y la ejecución de la obra, de manera que el espacio expositivo y la obra expuesta conforman un todo en el que, la falta de uno de los dos, despoja de sentido al otro. En otros, el propio proceso creativo cobra más significado que la obra resultante.
Estos son algunos de los aspectos más relevantes que se han tratado en el conjunto de las sesiones, aunque han existido muchas más particularidades en cada una de ellas.
Desde el museo somos conscientes de la importancia de asistir a jornadas como éstas, pues aunque nuestro trabajo sea, en parte, “hacer exposiciones”, siempre podemos encontrar nuevas lecturas y conocer las experiencias de algunos de sus protagonistas. Así pues, entendemos que la participación en estas iniciativas es muy enriquecedora en tanto que se proponen nuevos espacios de debate y reflexión no sólo del entorno expositivo, sino también del entorno artístico en general y de todos los agentes que participan en ello.
En la web del Macba podéis descargar los textos del curso en PDF.
Anna Vélez e Isabel Cendoya
Dptos. de Conservación Preventiva y de Exposiciones
¿Qué exposición del 2009 recomendarías a un amigo? ¿Qué exposición de arte de cualquier tiempo y/o espacio recuerdas como especialmente destacable?
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Archivado en: Exposiciones | Etiquetas: Arte, exposición, Macba
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Como en la blogosfera son bienvenidas las polémicas, hoy nos lanzamos a la piscina. Bueno, me lanzo yo a título personal, no en nombre del museo.
Vaya de entrada el reconocimiento de que cada uno puede hacer los análisis y las investigaciones como mejor crea o como su presupuesto permita, y vaya también por delante el respeto que me merecen Abanlex y Dosdoce con una trayectoria sólida de estudios y análisis. Como disponemos aún de pocas evaluaciones de museos 2.0 en nuestro país, es de agradecer que estas dos organizaciones hayan hecho el esfuerzo de iniciar y difundir uno.
Dicho esto, quisiera manifestar mi decepción, primero, cuando vi que en el reciente informe titulado “Visibilidad de los museos en 2.0” no se hacía mención del Museu Picasso de Barcelona, que tiene un grado ya considerable de desarrollo 2.0, y mi perplejidad después, cuando he leído el informe entero. Perplejidad por la osadía científica de un análisis que presenta resultados y conclusiones genéricos cuando se ha basado en una pre-selección del corpus de investigación, en este caso, de los museos, excluyendo a los que ya han adaptado su estrategia de comunicación a los tiempos actuales del 2.0, es decir, de la participación de los usuarios en la creación y difusión de contenidos.
En la introducción se dice textualmente que se decidió “excluir de la muestra aquellas entidades que ya hubieran asumido la transformación del modelo de comunicación (tales como el Museo del Prado, Museo Thyssen, Guggenheim Bilbao, entre otras) con el fin de no distorsionar los resultados globales del estudio debido a la intensidad de acciones relacionadas con las nuevas tecnologías llevadas a cabo en los últimos tres años por estas entidades”. Y yo me pregunto, ¿y excluirlos no es también distorsionar resultados? Es como si, pongamos por caso, alguien emprendiera un estudio sobre la incidencia de efectos secundarios de un medicamento y lo analizara sólo en individuos que hubieran tomado dosis bajas excluyendo a los de ingesta elevada. Los %, obviamente, serían distorsionados. Pues aquí pasa lo mismo.
Bajo el epígrafe de “Principales conclusiones del estudio” en el comunicado de prensa, aparecen titulares como
Los porcentajes, como veis, se formulan en genérico, cuando sólo tienen validez sobre los 20 museos analizados. Los blogs ni siquiera se mencionan, resulta extraño que ni siquiera aparezcan como concepto cuando se habla de 2.0…
Este escrito no lo hago porque no se haya hecho mención del Picasso, como por otra parte tampoco han sido recogidos en el estudio otros museos barceloneses que constituyen buenos ejemplos 2.0 (Fundació Miró, CCCB, MNAC, el Museu de Ciències Naturals, el Museu d’Arqueologia de Catalunya o el blog de la Biblioteca del Museu Marítim). Se entiende perfectamente que sea necesario acotar el campo de estudio y hacer una selección-, pero con la orientación tomada, creo que hay que poner de manifiesto que las conclusiones del estudio son parciales. Cierto es que los museos deben avanzar mucho más en su acción en las redes sociales; cierto también, como decíamos en este blog hace unas semanas, que pocos museos tienen blog y que en una panorámica global de museos 2.0, sobre todo en comparación con el Reino Unido y los EE.UU., tenemos mucho camino por recorrer. Pero si se presentan estadísticas, no hagamos inclinar la báscula hacia el lado negativo. Vaya, a mi me ha recordado aquello de “tomar la parte por el todo” que estudiábamos en matemáticas, porque incluso el título, que habla de los museos, induce a error, ya que el estudio examina sólo museos de arte contemporáneo. En resumen, creo que no se pueden extrapolar analíticas parciales para darles la categoría de generales. Un título como “La visibilidad de 20 museos de arte contemporáneo en la Web 2.0″ respondería de manera más ajustada a la realidad y no habría nada que objetar. Sería interesante que el siguiente estudio se planteara con un espectro más amplio y desde aquí ofrecemos toda nuestra colaboración.
En el blog de MediaMusea podéis leer otra reseña sobre el estudio. MediaMusea ofrece asimismo un completo listado de blogs de museos españoles y de museología. Y en Patrimoni.Gencat consultar la lista de blogs de patrimonio en Cataluña.
Conxa Rodà
Coordinación de proyectos
¿Cómo véis el panorama 2.0 en nuestro país? ¿Sois usuarios de los museos en las redes sociales?

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Archivado en: Museo 2.0 | Etiquetas: estadísticas, museo 2.0
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En septiembre de 1934, este año ha hecho setenta y cinco años, Picasso visita Barcelona por última vez (*).
A mediados de agosto del 34, Picasso con su esposa Olga y su hijo Paulo pasan las vacaciones en España. Después de un periplo por diferentes poblaciones llegan a Barcelona a principios de septiembre.
En el transcurso de su estancia en la ciudad condal se desplaza a Montjuïc para visitar el Museu d’Art de Catalunya que estaba a punto de inaugurarse el edificio del Palau Nacional, nacido al amparo de la Exposición Internacional de 1929. Picasso, en el verano del 33, ya había visitado la zona de Montjuïc. En esta ocasión, Joaquim Folch i Torres, el director, le invita y le hace la visita acompañado de otros miembros del museo. Un artículo memorable, firmado por Carles Capdevila, intitulado Picasso al Museu, publicado en la portada de La Publicitat -Barcelona, Jueves 6 de septiembre de 1934. Año 56 – Núm. 18.741- se hizo eco: “[...] el hombre, del Picasso de carne y hueso recorriendo las salas del Museu que será inaugurado dentro de un mes. Aprovechando la breve estancia de Picasso en Barcelona con su familia, la dirección del Museu le invitó a visitar la nueva instalación del Palau Nacional, donde ha sido reunido y dispuesto ordenadamente todo el fondo del Museu Municipal, considerablemente aumentado con la adquisición de la colección Plandiura [...]“. El articulista destaca, entre otras obras, el paisaje urbano de Martí Alsina hecho desde un taller de la desaparecida Riera de Sant Joan donde el malagueño, también, había tenido su taller y “La colección de retratos de En Casas era un recordatorio de antiguas amistades y amistades barcelonesas”.
El año 34 es un momento especialmente agitado desde el punto de vista político y social en el estado español en general y en Cataluña en particular. En Europa el auge del fascismo, sobre todo en Italia y Alemania, es preocupante.
Es un año complicado en la vida del artista. El matrimonio con Olga hace aguas; está a punto de salir al mercado las memorias de Fernande Olivier; concluye con una sentencia poco clara el proceso que Picasso inicia contra Miquel Calvet por abuso de confianza al comprar, en 1930, una gran cantidad de dibujos a su madre por un precio irrisorio y venderlos a un precio alto a una galería parisina. Es “la peor época de mi vida” dirá Picasso.
Las obras de Picasso parecen transcribir los altibajos del artista: tan pronto son vigorosas y febriles como sosegadas. Más que nunca se hacen eco de aquella frase recogida por Zervos, fruto de las conversaciones con el artista en Boisgeloup, el invierno de 1934-1935: “El pintor pinta como necesidad urgente de descargar sus sensaciones y visiones”.
La historia sigue su curso. Picasso continúa trabajando en su taller parisino después de la estancia en Barcelona. Nada hace pensar al artista que aquel septiembre del 34, este año ha hecho setenta y cinco años, había hecho el último paseo por las calles de Barcelona.
Capdevila en ese artículo formulaba un deseo: “Barcelona guardará entre las de sus artistas más representativos las obras de este pintor universal. Hubiera sido un error y una injusticia excluirlo de nuestra familia artística porque él no olvida que Barcelona ha sido la patria de su juventud de artista, y ha reafirmado este recuerdo con generosidades inolvidables. Barcelona desea corresponder sinceramente, y es un placer y un honor dedicar un espacio a las obras del gran artista: al lado de éstas, sin embargo, nos gustaría ver aumentada su representación con obras de Picasso presente y de lo que vendrá “; un deseo del periodista que hoy sabemos que es realidad.
Claustre Rafart
Técnico Superior de Arte e Historia
(*) Desde su partida de Barcelona hacia París en abril de 1904, Picasso había vuelto varias veces: 1906, 1909, 1910, 1913 y 1917. A partir de esta fecha, que se tenga constancia hasta el momento, Picasso vuelve en tres ocasiones: en octubre de 1926, en agosto de 1933 y en septiembre de 1934.
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Archivado en: Picasso y Barcelona | Etiquetas: Barcelona, Museu d'Art de Catalunya, Picasso
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